Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas, coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica.
La violencia intrafamiliar es un problema camuflado entre nosotros hasta el punto de
acostumbrarnos a él. Una complicación que a pesar de darse en un ámbito “privado”
tiene sus repercusiones en toda la sociedad, como lo demuestran los perfiles de los
delincuentes, de los abusadores o de muchos padres, abuelos, tíos y hermanos quienes
reproducen en cadena la violencia recibida en sus hogares.
miércoles, 17 de febrero de 2010
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